Monólogo Público
- ¿No te enteraste? Hace dos semanas que conseguí trabajo… si, si… soy empleado público… Estoy arreglando el tema del sueldo pero ta, espero que me rinda… Arreglar el sueldo en las cosas públicas no es fácil… pero ya casi lo tenemos arreglado.
- En realidad no fui a buscar trabajo, fui no más a hacer un trámite. Pasa que yo soy estudiante del Instituto y no me dieron los descuentos pa los boletos…
- Hice la cola… larga y lenta… como toda fila pública, ¿viste?… Al final llegué frente a la ventanita…
(Se comienza a ayudar a entrar en la escena de lo que sería la oficina pública. Los diálogos se intercalan en medio de la conversación dirigida al amigo-público)
- Uno mira para adentro y ve entre seis y veinte personas… a efectos de calidad es lo mismo… uno sabe que ninguno está trabajando… unos juegan con los ratones, otros cuentan papeles que después van a romper por viejos… otros hacen que atienden, y otro descaradamente hablan, cafecito en mano, de cualquier cosa…
o “…viste que en la comedia de las once mataron a Pablo”…
o “Naaaa, no creo, de seguro que mañana aparece vivo, retocan la historia y listo, ¡mira si la van a matar!, si es de los personajes principales…”
o “viste que Peñarol está re mal en la tabla, aunque ganó un par de partidos, a mi me parece que va al descenso..”
o “Naaaa, no creo, de seguro que mañana aparece vivo, retocan la historia y listo, ¡mira si lo van a matar!, si es de los personajes principales…”
- Al fin uno llega a la ventanita… justo cuando llega la señora que atendía se va… desaparece entre los archivadores… se va para el fondo… y demora un rato más…
Quince minutos después aparece… con el celular en la mano, enviando un mensaje de texto vaya a uno a saber a donde…
o “Hola, ¿si?” Te pregunta de repente
o “Hola, fui a sacar boletos, y me dijeron que no estoy en las listas y que no me van a dar, te podés fijar porque no estoy y corregir el problema”.
o “¿Cuando fuiste?, porque justo las enviamos ayer”
o “Fui hoy”
o “¿A que hora?”
o “A las seis de la tarde”
o “A ver, pásame tu cédula.”
- Se aleja unos pasos y le pide a uno de los que estaba jugando al solitario:
o “Fíjate si este muchacho está en la lista”
- Mientras ingresa tu nombre en la computadora… pasan varios minutos… escribe con un dedo solo los ocho números de tu cédula… Le dice a la mujer algo bajito al oído, que parece que no tiene nada que ver… y ella vuelve hasta la ventanita… te devuelve la cédula…
o “Estás sí, fijate mañana, y si no, no sé…”
- Yo sé que soy de pocas pulgas, y de embrocame fácil no aguante más…
- Zaz
- Salté el mostrador, crucé para el otro lado, me arrimé al flaco de la computadora, y en un arranque de bronca lo tiré para el costado y me senté en su lugar.
- Marqué de tres teclasos mi número de cédula y… pucha… no estaba en la lista…
o “No se fijaron bien”
o “Que hace de este lado, ¡¡¡por favor de aquel lado de la ventanilla!!!”
o “No, no, yo soy más eficiente que usted, ahora trabajo acá”
“Más le digo, soy más eficiente que usté y que la mitad de los que trabajan acá…” “Ahora no me sacan con nada, ni usté ni nadie”
o “Salga de acá, ¡no tiene nada que ver con la eficiencia! Salga o llamo al guardia de seguridad de la puerta”
o “Uh, pobre veterano, tiene razón… llámelo, si el sabe más que todas y todos ustedes y gana menos”.
o Veteranoooo, vení para este lado… creo que te conseguí trabajo”
“Si, si, vení para este lado. Dale, ponete a atender que tenemos un montón de gente haciendo fila. A ver si terminamos rápido que me quiero hacer un tesito cuando terminemos”.
o “Disculpe, salga de acá, este es mi puesto” “Usted, el guardia, por favor, asistanos… no se ponga a atender gente… la gente no importa… no ve que nos están echando”
- Sacarlos para afuera costó un poco, no eran veinte, pero eran alrededor de diez bien pegados a sus sillas… y la gorda de la computadora del fondo… esa igual estaba dormida… pero bueno… los gordos dormidos cuesta moverlos de por sí, cuando más cuando son empleados públicos…
- Ya con esta gente del lado de afuera, tranque la puerta…
- El veterano, el guardia en ese ínterin llevaba varios trámites en proceso: tres cambios de clase, tres certificados, un comprobante de asistencia, cuatro cambios de turno y unas tres o cuatro consultas menores…
- En eso viene esta gente, todos menos la gorda que seguía durmiendo en su silla… Por la ventanilla a los gritos…
o “¿Qué está haciendo? ¿Usted quien se creé que es?
- El veterano me miró.
- ¡¡¡Claro!!!, él ya llevaba varios casos, ahora me tocaba atender uno a mi. Le hice un gesto aprobatorio:
o “Dejá Washington, de este asunto me encargo yo”.
- Y sí, yo siempre digo, a los compañeros de trabajo hay que cuidarlos, ¿qué gana uno con desgastarlos?
o “Más respeto señora, yo trabajo acá en el Instituto. Además es por orden de llegada. Vamos a respetar el orden de llegada, haga fila por favor.”
…
o “No, no, por favor, haga fila, cuando toque su turno vemos su situación y vemos que solución podemos darle”
- La gente de la fila, asintió con satisfacción. Es que uno sabe que al público hay que atenderlo bien. Uno alguna vez hizo fila, y uno sabe lo molesto que puede ser que alguien llegue y se te cuele.
- Unos cincuenta casos más tarde, llegaron las ocho personas estas.
- Washington me miró de nuevo y me comentó en voz baja:
o “Vos sos el encargado, este caso es complicado, mejor manéjalo vos”.
- Así que bueno:
o “Hola, ¿sí? ¿En que los puedo ayudar?
- Cómo siempre en las consultas de grupo, siempre hay uno, o una en este caso, que asume el rol de jefe:
o “Mire, ya basta de este chiste, no sé que quiere demostrar. Nosotros trabajamos en esta oficina, en este Instituto y queremos que se nos restituya nuestro puesto de trabajo”.
o “Disculpe, creo que usted está en un error. ¿Tiene algún comprobante?”
o “Pero, ¿cómo me va a pedir un comprobante si yo trabajo aquí?
o “Ah, no, sin comprobante no la puedo ayudar. ¿Tiene por lo menos su cédula?”
o “No, si todas mis cosas quedaron adentro”.
o “Ah, no. Usté me disculpa, yo sin documentos no la puedo ayudar.”
“Mi compañero Washington no me deja mentir: ¿Verdad Washington?”
- Washington movió la cabeza aprobando mis palabras…
o “La verdad que sin documentos no los podemos ayudar. Si los extravió va a tener que ir a sacarse una cédula nueva. Según mi experiencia, tarda un par de semanas pero es lo mejor en estos casos. ¿Verdá Washington?”
- Washington asintió con la cabeza.
o Y así es mi amigo. Desde hace ya casi dos semanas, desde esa tarde, soy empleado público.
o Y Hoy no fui a trabajar, Washington fue al Sindicato y decidimos hacer paro hasta que se defina el asunto de los sueldos… ¿y vos que tal? ¿contáme algo tuyo?