
El ministro de Cultura de Brasil, reconocido músico parece estar realmente innovando a nivel internacional en la función politica. "Soy ministro y soy músico, pero sobre todo hacker de espíritu", dijo en una entrevista durante una gira europea en el día de hoy.
No es novedoso para quien siga la trayectoria política de este conocido músico. Siempre se ha declarado partidario de los medios alternativos y es un defensor de la cultura "hacker". Él clasifico a los hackers como "militantes de la contracultura al ver a las computadoras como herramientas fantásticas de la comunicación".
Para Gilberto Gil los hackers sostienen un sistema de cooperación mutua, y solucionan problemas de forma eficiente sin centrarse en las diferencias de barreras localistas o regionales.
"Gracias a Internet un indio del Amazonas puede ofrecer sus artesanías a compradores del Primer Mundo evitando intermediarios, y consiguiendo con eso, un precio cien veces superior al que recibía antes, y al mismo tiempo brindando al comprador descuentos enormes", afirmó a la Agencia Efe.
Brasil es uno de los países pioneros en el desarrollo de políticas de software libre, que proponen hacer de la tecnología una herramienta accesible a todos los sectores sociales. Gil diferencia a los hackers de los "crackers" que sólo se dedican a buscar un beneficio propio a partir del robo, como "comunes piratas del ciberespacio".
Gil resalta la importancia de la tecnología, la informática y el internet como herramientas para generar vías de desarrollo igualitarias, más allá de países o clases sociales.