
En la actualidad vivimos en un mundo frívolo, donde la imagen, donde las apariencias importan, y mucho, y donde el look personal es muy cuidado.
Hoy en día hay distintos tipos y clases de hombres, ya son nuevas masas, comparten ideales, pensamientos, filosofías de vida, de comportamiento. Comparten un estilo determinado. Viven dentro de los mismos parámetros, se manejan siguiendo ciertas pautas y conductas que evolucionan día a día tratando de estar siempre en vanguardia, o no... Están los hombres metrosexuales, los hombres tecnosexuales, los hombres clásicos, en fin.. la lista es larga....
Hoy me quiero dedicar al cabello. Cabello muy importante para el hombre, debido a que este marca gran parte de su personalidad, es una de sus tantas cartas de presentación. El estilo de su corte, de su peinado, es lo que transmite sus ideales, su cultura, sus gustos, incluso clase social. Los hay del tipo rockero, rastafari, clásico, moderno, minimalista, antiguos... La personalidad de la persona es, en muchos casos, exteriorizada a través del pelo.
La pérdida o caída capilar es un proceso que todos quieren evitar. Cremas, clínicas, masajes, y muchas herramientas son ofrecidas por la TV, revistas y todos los medios masivos de comunicación. El hombre los consume y trata de zafar del problema. Las estadísticas marcan que uno de cada dos hombres prefieren a los científicos diciendo la noticia del descubrimiento de una vacuna en contra de la calvicie que una información sobre la existencia de vida extraterrestre. Si será éste un tema importante, no lo creen?
Es esta -por más que parezca cómico- una problemática que vemos en todas partes. En la oficina, hace un par de días, aparece un compañero tratando de cubrir enérgicamente su cabeza. Se encontraba desmoralizado, con vergüenza. Se encontraba inseguro de sí mismo. No era para menos, su larga y lisa cabellera, castaña, bien cuidada y que tanto trabajo había costado mantenerla en perfectas condiciones, había desaparecido abruptamente. Horas de cuidado, ese trabajo arduo que mencionábamos, se había desechado, se había tirado a la basura. Culpables? Un grupo de amigos que, festejando que nuestro compañero había logrado el tan ansiado logro del título universitario, le jugaron una broma, y le raparon la cabeza.
Tranquilos, tranquilos. Nuestro compañero va a sobrevivir, en un mes ya va a tener una cabellera larga, o al menos, una cabellera de 1.2 cm de largo, que es el promedio de lo que crece el cabello mensualmente.
Es así muchachos, a los 30 años el pelo comienza a quedar en el peine, nuestros miedos nos ganan la cabeza, buscamos despavoridos una solución eficaz al problema. Pero lo único que logramos es que la visita mensual que le hacíamos al peluquero no sea necesaria, o al menos no en la frecuencia de nuestros mejores tiempos. Y bueno... si debemos quedar pelados, al menos quedemos como Bruce Willis, que fue el actor elegido por el hombre como el actor más apuesto –de los pelados, claro está-.
Es que no hay otra, el tiempo pasa y pasa para todos. Algunos quedarán pelados, otros canosos y otros compraran algún “gato” de esos que cubren nuestras cabezas y disimular lo “indisimulable”. Es real que preferimos quedar canosos a quedar calvos... y eso lo mantiene el 82% de los hombres. Eso sí, si somos de los que quedamos canosos, a no recurrir a las tintas, que 2 de cada 3 mujeres se sienten más atraídas al hombre canoso que al hombre teñido. Cifras reales estimados....
Pero vos, pelado, calvo, no te me preocupes, que se comenta que la calvicie es producto de una vida sexual muy activa. Vieron que no todo está perdido? Eso sí, no pierdas tiempo y saca hora para tu médico cardiólogo, porque cuando te brilla la cabeza, a veces no es bueno. Estudios médicos dicen que la calvicie está ligada a un aumento en la probabilidad de sufrir una enfermedad cardiaca. El incremento de las posibilidades es de un 32%, y si a la calvicie le sumamos las comidas chatarras que se ingieren hoy en día, el alcohol, y las muchas actividades estresantes y alejadas del deporte, te recomendamos que no dudes en llamar al médico y hacerte un estudio...
En definitiva, lo único que les puedo decir, es que tengan el pelo como lo tengan, cualquiera sea el estilo que poseen en sus cabezas, con pelo o sin pelo, canosos o teñidos, naturales o sintéticos, no importa. Saben qué es lo realmente importante en todo esto? Es la clase con la que se lleva ese look. Es la posición ante el mundo, la forma de enfrentar a la sociedad, mostrando que se tiene un estilo único y personal. Demostrando que hay una personalidad fuerte, hay seguridad y confianza personal, que como decía, es lo que importa.