
Llega una escolar a su casa y enseguida le llama a su padre al trabajo preocupada porque en la escuela la mandaron a buscar la distancia entre España y Uruguay. Y para colmo el tiempo que le tomaba a un barco y a un avión realizar dicho trayecto.
Es obvio que las maestras no se cansan de enviar tareas que son para los padres y no para los chicos... pero igualmente este no es el tema que les quiero comentar. Es como siempre a las cosas la tiene que hacer uno, nadie lo va a salvar y si se está en aprietos simplemente hay que aguantar y tratar de zafar sólo, por los propios medios.
En un intento por descubrir lo que la estudiante necesitaba saber, la gente aquí en la oficina, dando una mano a un Padre en apuros, se puso a buscar en Internet y otros medios. La respuesta se hacía desear y fue el momento en que se me ocurrió llamar a la Armada Naval Uruguaya, Prefectura Nacional.
Allí atendió un contestador de estos que vienen imitando al humano, me dijo que digitara el 0 si me quería comunicar con el operador -el humano-. Accedí a lo que allí me decía y pasó lo de siempre, llamadas para acá y para allá. "Enseguida le comunico", "Eso es con otro departamento", en fin, lo de siempre. Luego de una espera, me atiende una chica que me dice luego de mi explicación de por qué la consulta, que no tiene idea de la respuesta. Sólo sabía la velocidad del barco y la cuenta que había que hacer para sacar la relación.
Entonces ahora la meta era otra, averiguar la distancia entre España y Uruguay, y en millas! En fin, no hay nada que google con un par de minutos de búsqueda no pueda encontrar.
Al fín, ejercitamos nuestras mentes sacando cuentas, haciendo reglas matemáticas, y siguiendo los pasos que la chica de la Armada nos había dicho. Listo! El barco demora 18 días y medio! Todos contentos, con cara de satisfacción cual madre acaba de parir a su primer hijo, nos sentamos a disfrutar del momento y nuestro compañero de trabajo corrió a llevarle la noticia a su querida hija.
Entonces puedo decir que las tareas que mandan las maestras no son sólo enseñanzas para los chicos, que aprenden las diferencias entre los distintos medios de transporte, aprenden a discriminar, aprenden la nocion del tiempo y espacio, sino que nos deja muy buenas enseñanzas a los mayores, a veces un tanto incrédulos y que pensamos saberlas todas...
Aquí aprendimos que el trabajo en equipo siempre funciona, que tres cabezas piensan mejor que una, que cuando uno quiere algo lo va a tener que lograr por su trabajo, nadie regala nada. Que la burocracia en este país es lenta y que las tareas domiciliarias de nuestros hijos no son tan simples como parecen y tampoco tan inútiles...
Así que ya saben, todos se me van a merendar y después no hay tele hasta no hacer las tareas domiciliarias!