
190 años de la fundación de la primera Biblioteca Pública
Las “Fiestas Mayas” casi se han perdido en el fondo de nuestra historia y, a oídos de los uruguayos de hoy, su nombre puede conducir a interpretaciones equívocas.
Una asociación primaria casi nos lleva a imaginarlas como una conmemoración de lacultura de los mayas. Suena sí, a algo así como “Fiestas Aztecas” o “Fiestas Incas”. Lo que, por supuesto, no estaría mal. Pero ocurre que las “Fiestas Mayas” nos pertenecen en mayor grado. Son nuestras, porque “Mayas” refiere a Mayo, al Mayo revolucionario, al Mayo de 1810. Fueron nuestras primeras fiestas patrias; con ellas se saludaba al nacimiento de una nueva época y eran gozadas en todas las provincias del abolido Virreinato del Río de la Plata. No duraban un día, se extendían por varios.
Si su comienzo era solemne (un Te Deum en la Matriz), el “¡Viva la Patria!” de los días siguientes era cada vez más jubiloso y distendido, abarcando todos los ámbitos de la vida social. Aun en 1816, cuando era inminente la invasión portuguesa, Artigas no dejó de festejarlas. Y en ese año, el 26 de Mayo, fundó la primera Biblioteca Pública, estableciendo que el santo y seña del ejército patrio ese día fuera: “Sean los orientales
tan ilustrados como valientes”.
Por eso, la actual Biblioteca Nacional no puede ser indiferente ni a la fecha, ni al marco festivo y cívico en el que fue fundada su predecesora.
Por eso, también, las Fiestas Mayas no festejan sólo al libro sino a toda manifestación cultural y reconocen como su verdadero centro al “Nosotros” artiguista, muy amplio e inclusivo, su “Patria Grande” que, día a día, debemos construir y reconstruir.
Director de la Biblioteca Nacional Tomás de Mattos.-
Tomado de http://www.mec.gub.uy/