
Ante el pedido del Sr. Editor, de que yo escriba una nota para este medio, y ante su amenaza, he decidido mantenerme con empleo y escribir sobre algo que creo a todos nos toca en algún punto, tanto desde el lado pasivo como el activo…
Es la situación actual de los jóvenes, que se encuentran un tanto atomizados por lo que es lo comercial, lo que es la globalización, lo que son las masas, como ésta mueve a las almas solitarias e indefensas, las mentes subdesarrolladas de adolescentes que no encuentran el camino y se ven arrastrados, muchas veces echando a perder sus condiciones, sus virtudes, sus talentos.
Y es que hoy en día está cada vez más de moda fumar un cigarrillo, marihuana, salvia o lo que sea de estos alucinógenos. Si uno no toma alcohol hasta entrar en un coma etílico está mal visto, incluso si nunca lo ha hecho al menos una vez, seguramente se encuentre fuera del circuito social, lo que le crea demasiados e incalculables daños de toda índole, pasando por lo psicológico, emotivo, social, y la lista continúa.
Es como es aglomeración de gente que está muy de moda en estos días, donde se juntan a escuchar una banda, fumar un faso, tomar alcohol y promover el descontrol total. Como que si la bandas estas de rock fueran bandas de rock, y como que si sus canciones fueran música. Acá lo que hay que entender es que somos víctimas de las publicidades, de los medios masivos de comunicación, de las modas y vaya uno a saber de qué más…
Pero así es el uruguayo, nos emputecemos cuando viene un tipo del exterior a cantar pelotudeces y cuando una banda de “rock” fuma arriba de un escenario. Una persona que se divierte más haciendo nada que disfrutando de un buen espectáculo.
El uruguayo intenta ser una copia del porteño, del argentino, nos quejamos de todo y no valoramos lo que realmente tenemos, lo bueno que hay aquí, como dice mi amigo Mario, de lo nuestro lo Mejor… acá hay cosas buenas, hay gente que apuesta al futuro… si tenemos una denuncia, denunciemos… pero siempre con propiedad, no con un rumor…
Y lo que quiero decir, es que de una vez por todas, el uruguayo sea quien debe ser… EL URUGUAYO, si obvio, debe ser él mismo, tener su propia personalidad. Como decía el profesor de Simón Bolívar: Simón Rodríguez, a nosotros –refiriéndose a los americanos- nos hace falta inventar y no copiar tanto, porque en las copias es que está la falla…
Uruguayos es hora de revelarnos y hacer lo que realmente nos gusta, mejorar el paladar en todos los aspectos de la vida y luchar por un país mejor…